Una forma, tres usos
A. Formas regulares
Para formar el condicional simple regular usamos el infinitivo entero más las terminaciones del imperfecto de haber (había, habías, había...). Lo cómodo es que las terminaciones son las mismas para los tres grupos: -ar, -er e -ir.
| Hablar | Comer | Vivir | |
|---|---|---|---|
| yo | hablaría | comería | viviría |
| tú | hablarías | comerías | vivirías |
| él/ella/usted | hablaría | comería | viviría |
| nosotros/as | hablaríamos | comeríamos | viviríamos |
| vosotros/as | hablaríais | comeríais | viviríais |
| ellos/ellas/ustedes | hablarían | comerían | vivirían |
Después de aquella experiencia, ¿volveríais a vivir en un pueblo pequeño? — Pues dependería de las circunstancias.
Verbos irregulares
Los verbos irregulares en condicional son exactamente los mismos que en futuro, y cambian igual: si sabes decir diré, ya sabes decir diría. Solo cambia la raíz; las terminaciones siguen siendo las mismas.
decir → diría
hacer → haría
querer → querría
haber → habría
tener → tendría
poner → pondría
poder → podría
saber → sabría
salir → saldría
venir → vendría
valer → valdría
caber → cabría
¿Tú qué harías? ¿Saldrías con ella y le dirías algo? — Yo tampoco sabría qué hacer, la verdad.
B. Suponer sobre el pasado
Con el futuro suponemos sobre el presente; con el condicional suponemos sobre el pasado. Es la diferencia entre afirmar lo que sabemos y calcular lo que creemos.
Afirmando el pasado
Eran las cinco, más o menos.
Estaba ardiendo. ¿Tenía fiebre?
Llegamos tarde porque perdimos el tren.
Suponiendo el pasado
Serían las cinco, más o menos.
Estaba ardiendo. ¿Tendría fiebre?
Perderían el tren y por eso llegaron tarde.
C. Hablar de hipótesis (presente y futuro)
Cuando usamos el condicional para hablar del presente o del futuro, estamos declarando (o preguntando por) una realidad hipotética: algo que no es así, pero que imaginamos.
Yo, en tu lugar, iría al médico. (pero no soy tú)
Te ayudaría encantado, pero es que ya me voy. (y no puedo ayudarte)
Eres muy alta: serías buenísima jugando al baloncesto. (pero no juegas)
Si tuvieras más tiempo, ¿harías más deporte? (porque ahora no haces)
D. Pedir y sugerir con más cortesía
Gracias a ese sentido hipotético, el condicional sirve también para hacer una petición o una sugerencia más indirecta y más suave. No cambia lo que pedimos, sino cómo suena.
Directo
¿Puedes echarme una mano?
¿Tienes un cargador?
¿Le importa si abro la ventana?
Creo que lo mejor es no decir nada.
Más cortés
¿Podrías echarme una mano?
¿Tendrías un cargador?
¿Le importaría si abro la ventana?
Creo que lo mejor sería no decir nada.
Lee y observa
En 1901, unos pescadores de esponjas encontraron los restos de un naufragio junto a la pequeña isla griega de Anticitera. Entre las ánforas y las estatuas de bronce apareció un bulto verdoso del tamaño de un libro que, al principio, nadie miró con demasiado interés. Hoy sabemos que era el objeto más desconcertante de todo el hallazgo.
El llamado mecanismo de Anticitera conserva unos treinta engranajes de bronce encajados con una precisión que no se volvería a ver en Europa hasta más de mil años después. Se calcula que se fabricó en el siglo II a. C., y servía para calcular posiciones astronómicas y predecir eclipses. Por eso muchos lo llaman el primer ordenador analógico de la historia.
Lo interesante es todo lo que no sabemos. ¿Quién lo fabricaría? ¿Cuánto costaría un objeto así en su época? Los investigadores suponen que sería carísimo, que pertenecería a alguien muy rico y que el barco lo transportaría junto al resto del cargamento de lujo. También creen que el mecanismo original tendría bastantes más piezas de las que se conservan: el mar se quedó con el resto.
Las tomografías computarizadas realizadas en las últimas décadas han revelado inscripciones diminutas en el interior del bloque, invisibles a simple vista. Eran, en cierto modo, el manual de instrucciones.
Le preguntamos a Elena Ruiz, investigadora en historia de la tecnología:
—¿Podría explicarnos por qué sorprende tanto esta pieza?
—Porque rompe lo que creíamos saber. Yo diría que el problema no es que existiera, sino que no exista nada parecido durante los siglos siguientes. Si encontráramos otros diez aparatos así, hablaríamos de una tradición; con uno solo, hablamos de un enigma.
—¿Le importaría decirnos qué le gustaría descubrir?
—Otro ejemplar, sin dudarlo. Sería la manera de saber si aquel taller trabajaba solo o formaba parte de algo más grande. Y, sinceramente, yo volvería mañana mismo a ese fondo marino si me dejaran.
Responde según el texto
Explorador de usos
Pulsa cada grupo para ver la explicación y un ejemplo.
La regla fácil
• A: infinitivo + -ía. Mismas terminaciones para -ar, -er e -ir. Irregulares = los del futuro.
• B: futuro → supongo sobre el presente. Condicional → supongo sobre el pasado.
• C: presente o futuro imaginado, algo que no es real.
• D: la misma petición, pero más suave y menos directa.
Practica
Elige la forma correcta en cada frase.
¿Valen las dos?
A veces el presente y el condicional son intercambiables (solo cambia la cortesía) y a veces no, porque cambian el significado. Decide en cada caso.
Pon a prueba lo que sabes
De suponer hoy a suponer ayer
Cada tarjeta muestra una suposición sobre el presente, hecha con futuro. Reescríbela como suposición sobre el pasado, con el condicional. Después pulsa Comprobar.
Arrastra la forma correcta
Arrastra cada pieza (de la caja de arriba) al hueco correcto de cada frase. Después pulsa Comprobar.